La nota descollante de la coyuntura la da la muy abultada actividad de la industria frigorífica, que tuvo la semana pasadaa la mayor faena desde el año 2010. Puede interpretarse como una señal de una buena primavera, de la capacidad de la industira por pagar menos por la hacienda, y de que una vez más los productores eligen sumar kilos arriesgando a una desvalorización de sus novillos y vacas. Lo cierto es que el dato es más que resaltable y puede anticipar unas menor faena por venir, por lo pronto en vacas o baja la faena más temprano o baja más tarde.
Con tan alta oferta, el precio del novillo se acerca a los mínimos del año, ocurridos en abril. La referencia hoy es US$ 2,75 por kilo en cuarta balanza, con un máximo de US$ 2,80 dependiendo la planta, del lote y el flete. En grandes números viene bajando unos 10 centavos de dólar por kilo de carcasa por semana. Ayuda a bajar la inflación y que haya un precio de carne algo más accesible para las fiestas. Año tras año se da un ajuste tan previsto como importante.
El precio de la vaca también cayó desde la semana pasada, cotizando a US$ 2,50 por kilo, con un máximo de US$ 2,55 por las vacas pesadas.
La industria está comprada y selectiva, con aumento importante de la oferta, las entradas se alargaron hasta fin de año. Ya se anunció que algunas plantas, van a reducir los días de faena, sobre fin de año. Por más que estamos en un récord de faena semanal, tanto de ovinos como de vacunos, se hace difícil la colocación de ganado.
La Asociación de Consignatarios de Ganado ACG bajó ocho centavos la referencia para el novillo a US$ 2,82 por kilo en cuarta balanza, la vaca cayó seis centavos a US$ 2,53 por kilo y la vaquillona perdió siete centavos hasta US$ 2,69.
Fuente: www.blasinayasociados.com